Mostrando entradas con la etiqueta Arabes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arabes. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de julio de 2013

Los balbuceos de la democracia en Egipto - elConfidencial.com

EFE - 04/07/2013  Enrique Rubio

El Cairo, 4 jul (EFE).- La palabra democracia nunca estuvo entre las más escuchadas en la plaza Tahrir durante la revuelta popular que derribó a Hosni Mubarak en 2011.

Cualquier presente aquellos días en la icónica plaza de El Cairo enumeraría términos como "justicia", "libertad", "pan", o la demanda estrella, "dignidad", antes que la reclamación de un sistema democrático al uso.

Sí, el sentir mayoritario coincidía en que la democracia era el camino más apropiado para alcanzar los objetivos, después de haber experimentado más de 60 años de dictaduras militares, pero las urgencias, tal y como lo interpretaban los egipcios, eran otras.

Poco ha cambiado dos años y medio después.

Egipto se ha enredado en una bizantina discusión sobre si la expulsión forzosa del poder de Mohamed Mursi merece o no ser llamada "golpe de Estado", pero la cuestión parece más un arma arrojadiza que una fiel defensa de los principios de la democracia.

Ni Mursi puede presumir de credenciales democráticas -menos aún tras el decretazo constitucional que emitió en noviembre para situarse unas semanas por encima de la ley y sacar adelante su Constitución-, ni quienes han apoyado ahora su desalojo tendrán arrestos para considerarse paladines de la democracia.

En realidad, el debate léxico sobre la denominación de la maniobra militar gira sobre todo en torno a las consecuencias que esta podría tener.

Aunque se ha mostrado remiso a llamarlo "golpe de Estado", el presidente estadounidense Barack Obama ya ha ordenado revisar la ayuda que su Gobierno otorga a Egipto, unos 1.500 millones de dólares anuales.

Si finalmente le otorgan ese calificativo, Estados Unidos estará obligado por ley a suspender su ayuda, un maná en estos tiempos de penurias económicas.

Por eso, la expresión se ha convertido en tabú entre quienes apoyaron al Ejército -sin duda, una mayoría de egipcios-, sin que hasta el momento haya habido una reflexión profunda acerca de los límites de la democracia en un contexto tan volátil como el de Egipto.

En la región está muy extendido el tópico de que "la democracia no es para los árabes", que goza de muchos adeptos.

La fracasada experiencia de Mursi al frente del país ha reforzado a quienes sostienen esa tesis, y en las masivas protestas de esta semana no eran pocos quienes se atrevían a pedir abiertamente la vuelta de los militares al poder.

Sin embargo, la primera impresión es que el Ejército prefiere no comandar el país desde la primera línea y está interesado en que se celebren elecciones cuanto antes para elegir a un presidente civil.

El poder omnímodo de las Fuerzas Armadas, por encima de la elección democrática de la sociedad solo un año antes, ha vuelto a quedar en evidencia en las últimas horas, así como su prestigio como la única institución en el país al margen del partidismo y la fragmentación.

Con el golpe, los militares subrayan su autonomía y lo que entienden como su pacto sagrado con el pueblo, un compromiso que no entiende de mediadores ni de interlocutores, por mucho que estos hayan sido elegidos democráticamente.

"El Ejército egipcio no es, ni nunca lo ha sido, una institución ideológica", escribe el analista H.A. Hellyer en la publicación "Foreign Policy".

"Su única preocupación ha sido mantener su independencia frente al resto del Estado, y asegurar la estabilidad de Egipto, sin la cual se vería forzado a implicarse en el lío de gobernar a decenas de millones de personas", agrega.

Frente a la creencia extendida de que los militares en el fondo se oponen a los islamistas, Hellyer defiende que los generales eran los primeros interesados en que Mursi devolviese la estabilidad al país.

La experiencia de la Junta Militar -que pilotó Egipto desde la caída de Mubarak, en febrero de 2011, hasta la elección de Mursi- escaldó a los generales, que podrían optar en esta ocasión por una "democracia tutelada".

Lo cierto es que la democracia ha caminado con pies de barro en Egipto desde que fue estrenada en junio del año pasado, con las primeras elecciones presidenciales limpias en la historia del país.

El islamista Mursi y sus seguidores invocan la "legitimidad" contra el golpe del Ejército, a lo que sus detractores replican que su resistencia numantina a adelantar las elecciones cuando millones de personas se lo pedían no permite ser muy halagüeño sobre su compromiso real con la voluntad del pueblo.

Solo el tiempo dirá si las revueltas de la primavera árabe trajeron una ola democratizadora a la región o si, por el contrario, únicamente hicieron aflorar los odios soterrados bajo las dictaduras republicanas.

En cualquier caso, parece seguro que los paradigmas que utilizan las democracias occidentales para juzgar la evolución política en el mundo árabe deberán seguir sometidos a una constante revisión.

Los balbuceos de la democracia en Egipto - Via: elConfidencial.com

jueves, 4 de julio de 2013

Lo que se sabe del golpe de Estado en Egipto - BBC Mundo - Noticias



El Ejército en Egipto depuso este miércoles al primer presidente democráticamente electo del país, Mohamed Morsi.
Los militares suspendieron la Constitución y anunciaron la creación de un gobierno interino, encabezado por el presidente de la Corte Suprema Constitucional, Adly Mansour, quien fue juramentado en una ceremonia televisada este jueves.
De acuerdo con un decreto militar, encabezará un gobierno tecnócrata hasta que se celebren nuevas eleciones presidenciales y parlamentarias, en una fecha que no ha sido determinada.En la ceremonia, Mansour juró "preservar el sistema de la república, respetar la Constitución y las leyes, y salvaguardar los intereses del pueblo".

¿Qué sucedió?

Lo que se sabe del golpe de Estado en Egipto - BBC Mundo - Noticias:

martes, 12 de abril de 2011

Los jóvenes inquietos del mundo árabe.


por JEFFREY D. SACHS*

Si la democracia ha de arraigarse y florecer en Egipto, Túnez y otras partes del mundo árabe, los nuevos Gobiernos reformistas deben hacer de la crisis de desempleo entre los jóvenes su principal prioridad.



Muchos factores están detrás de los actuales levantamientos en Oriente Próximo: décadas de regímenes corruptos y autoritarios, sociedades cada vez más alfabetizadas y digitalmente conectadas y precios de los alimentos mundiales por las nubes. Para colmo, en todo Oriente Próximo (así como en el África subsahariana y en gran parte del sur de Asia), el rápido crecimiento de la población está creando enormes presiones demográficas.
...
El rápido crecimiento de la población significa una población joven desbordante. De hecho, la mitad de la población de Egipto tiene menos de 25 años. Egipto, como decenas de países en todo el mundo, afronta el desafío extremo -ampliamente inalcanzado- de asegurar un empleo productivo y remunerado para sus jóvenes.
...
La tasa de desempleo entre los jóvenes de 15 a 24 años en el norte de África y en Oriente Próximo es del 30% o superior. La frustración de los jóvenes desempleados y subempleados ahora se está volcando en las calles.
...
De manera que crear empleos decentes con salarios decentes es fundamental para ser internacionalmente competitivo. Eso requiere brindar a los trabajadores una buena educación, una sólida capacitación laboral y una infraestructura de apoyo. Si bien el sector privado debe crear la mayoría de los empleos, el sector público debe generar las condiciones subyacentes para una alta productividad. Eso es mucho pedir.
...
Los países del norte de África y de Oriente Próximo deberían aprender del este de Asia y del norte de Europa y esforzarse por evitar los fracasos de Estados Unidos. Si la democracia ha de arraigarse y florecer en Egipto, Túnez y otras partes del mundo árabe, los nuevos Gobiernos reformistas deben hacer de la crisis de desempleo entre los jóvenes su principal prioridad.
...
Articulo completo en ElPais

*Jeffrey D. Sachs es profesor de Economía y director del Earth Institute en la Universidad de Columbia. También es asesor especial del secretario general de Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio. © Project Syndicate, 2011.

jueves, 24 de marzo de 2011

Conficto libio: La doble moral

Por Ruben Romero*

Occidente, es responsable moral, de haber alimentado a un dictador salvaje, mediante convenios armamentísticos, contratos petroleros y “estrechas” relaciones diplomáticas.



El tiempo pasa, pero todos somos prisioneros de nuestras hemerotecas, que nos pueden descubrir las vergüenzas, con el paso del tiempo. En la actualidad, parece ser que Gadafi, es un dictador nuevo, reciente y que siempre ha estado aislado por las democráticas potencias occidentales.

Nada más lejos de la verdad, Gadafi ha sido apoyado, avalado y aupado a lo más alto, por todos los países occidentales. No importaba, en aquel entonces, que fuera un dictador, con bota militar y mentalidad peligrosa o que los contrarios al régimen, fueran asesinados durante décadas.

Que más dará, que no cumpliera nunca los derechos humanos, que lapidara su pueblo y utilizará el miedo, como único bastón de mando.

Occidente, es responsable moral, de haber alimentado a un dictador salvaje, mediante convenios armamentísticos, contratos petroleros y “estrechas” relaciones diplomáticas etc.

Miren, un ejemplo, Europa es el que más armas vende al estado Libio, por un valor de 205 millones de euros entre 2008- 2009, la mayor parte por la venta, se refiere a los cazas de combate. ¿Como son capaces de condenar, sin pensar que son cooperadores necesarios? España desde 2005, amplió sus acuerdos armamentísticos con el gobierno de Gadafi.

En relación al petróleo, saben ustedes que España, según datos del boletín de Cores, el país que preside Gadafi ha incrementado en un 33% sus exportaciones de petróleo a España en 2010 hasta 6.160 kilotoneladas (kt), por lo que se sitúa tras Irán (13,7%) y Rusia (13,1%) como principal proveedor con un 12,7% del total. ¿Esto no se llama doble moral?

¿Aun tienen dudas de esa doble moral? miren otro ejemplo, el gobierno de España intercedió, en julio del 2008, en un conflicto diplomático entre Suiza y Libia por los supuestos maltratos de Hanibal Gadafi –hijo de Gadafi- a sus trabajadores y la posterior detención de varios empresarios suizos en Libia. Si si, lo han leído bien, ¡¡¡España intercediendo a favor de la familia Gadafi!!!

Más allá, de la doble moral, la situación actual de Libia, es crítica, y por eso me parece “correcta” la decisión, pero critico, a la una ONU, que mira con ojos ciegos hacia, Corea del norte, Somalia, República del Congo etc … para ellos no hay zonas de exclusión aérea, acaso no ven la explotación infantil, violaciones, asesinatos continuos.

Una gran parte de África, esta sometida por dictadores y por guerras que se dilatan en el tiempo y nadie dice ni hace nada ¿y la ONU? Mutis por el foro.

Mantengo que está resolución de la ONU, es impecable en las formas, pero detesto, el complejo que tiene de “Hermano Mayor Interesado”. Critico a Francia, España e Inglaterra por su doble lenguaje, hace más bien poco, brindaban sus jardines para que Gadafi descansara en su jaima y ahora lo atacan… ¿Antes no mataba? ¿Antes no oprimía al pueblo?.

Entiendo los argumentos de la intervención, pero lo siento, igualmente detesto cualquier Guerra, aunque la titulen, como Legal.


*Rubén Romero y Romero
Presidente de Jóvenes Nacionalistas de 
Coalición Canaria de Las Palmas de Gran Canaria.

domingo, 13 de marzo de 2011

Cinco causas de la insurrección árabe


¿Cuáles son las causas del vendaval de libertad que, de Marruecos a Bahréin, pasando por Túnez, Libia y Egipto, sopla sobre el mundo árabe? ¿Por qué motivos estas simultáneas ansias de democracia se expresan precisamente ahora? A estas dos preguntas, las respuestas son de diversa índole: histórica, política, económica, climática y social.

1. Histórica. Desde el final de la Primera Guerra Mundial y la implosion del Imperio otomano, el interés de las potencias occidentales por el mundo árabe (Oriente Próximo y África del Norte) ha tenido dos principales incentivos: controlar los hidrocarburos y garantizar un hogar nacional judío. Después de la Segunda Guerra Mundial y del traumatismo universal del Holocausto, la creación del Estado de Israel, en 1948, tuvo como contrapartida la llegada al poder, en varios Estados árabes liberados del colonialismo, de fuerzas antisionistas (opuestas a la existencia de Israel): de tipo “militar nacionalista” en Egipto y Yemen, o de carácter “socialista árabe” en Irak, Siria, Libia y Argelia.

Tres guerras perdidas contra Israel (en 1956, 1967 y 1973) condujeron a Egipto y a Jordania a firmar tratados de paz con el Estado judío y a alinearse con Estados Unidos que ya controlaba –en el marco de la Guerra Fría– todas las petromonarquías de la península Arábiga así como el Líbano, Túnez y Marruecos. De este modo, Washington y sus aliados occidentales mantenían sus dos objetivos prioritarios: el control del petróleo y la seguridad de Israel. A cambio, protegían la permanencia de feroces tiranos (Hasán II, el general Mubarak, el general Ben Alí, los reyes saudíes Faisal, Fahd y Abdalá, etc.) y sacrificaban cualquier aspiración democrática de las sociedades.

2. Política. En los Estados del pretendido “socialismo árabe” (Irak, Siria, Libia y Argelia), bajo los cómodos pretextos de la “lucha antiimperialista” y de la “caza de comunistas”, también se establecieron dictaduras de partido único, gobernadas con mano de hierro por déspotas de antología (Sadam Hussein, Al Assad padre e hijo, y Muamar al Gadafi, el más demencial de ellos). Dictaduras que garantizaban, por lo demás, el aprovisionamiento en hidrocarburos de las potencias occidentales y que no amenazaban realmente a Israel (cuando Irak pareció hacerlo fue destruido). De ese modo, sobre los ciudadanos árabes, cayó una losa de silencio y de terror.

Las olas de democratización se sucedían en el resto del mundo. Desaparecieron, en los años 1970, las dictaduras en Portugal, España y Grecia. En 1983, en Turquía. Tras la caída del muro del Berlín, en 1989, se derrumbó la Unión Soviética así como el “socialismo real” de Europa del Este. En América Latina cayeron las dictaduras militares en los años 1990. Mientras tanto, a escasos kilómetros de la Unión Europea, con la complicidad de las potencias occidentales (entre ellas España), el mundo árabe seguía en estado de glaciación autocrática.

Al no permitirse ninguna forma de expresión crítica, la protesta se localizó en el único lugar de reunión no prohibido: la mezquita. Y en torno al único libro no censurable: el Corán. Así se fueron fortaleciendo los islamismos. El más reaccionario fue difundido por Arabia Saudí con el decidido apoyo de Washington que veía en él un argumento para mantener a los pueblos árabes en la “sumisión” (significado de la palabra ‘islam’). Pero también surgió, sobre todo después de la “revolución islámica” de 1979 en Irán, el islamismo político que halló en los versos del Corán argumentos para reclamar justicia social y denunciar la corrupción, el nepotismo y la tiranía.

De ahí nacieron varias ramas más radicales, dispuestas a conquistar el poder por la violencia y la “Guerra Santa”. Así se engendró Al Qaeda... Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, las potencias occidentales, con la complicidad de las “dictaduras amigas”, añadieron un nuevo motivo para mantener bajo férreo control a las sociedades árabes: el miedo al islamismo. En vez de entender que éste era la consecuencia de la carencia de libertad y de la ausencia de justicia social, agregaron más injusticia, más despotismo, más represión...

3. Económica. Varios Estados árabes padecieron las repercusiones de la crisis global iniciada en 2008. Muchos trabajadores de estos países, emigrados en Europa, perdieron su trabajo. El volumen de las remesas de dinero enviadas a sus familias disminuyó. La industria turística se marchitó. Los precios de los hidrocarburos (en aumento estas últimas semanas a causa de la insurrección popular en Libia) se depreciaron. Simultáneamente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) impuso, a Túnez, Egipto y Libia, programas de privatización de los servicios públicos, reducciones drásticas de los presupuestos del Estado, disminución del número de funcionarios... Unos severos planes de ajuste que empeoraron, si cabe, la vida de los pobres y sobre todo amenazaron con socavar la situación de las clases medias urbanas (las que tienen precisamente acceso al ordenador, al móvil y a las redes sociales) arrojándolas a la pobreza.

4. Climática. En este contexto, ya de por sí explosivo, se produjo, el verano pasado, un desastre ecológico en una región alejada del mundo árabe. Pero el planeta es uno. Durante semanas, Rusia, uno de los principales exportadores de cereales del mundo, conoció la peor ola de calor y de incendios de su historia. Un tercio de su cosecha de trigo fue destruida. Moscú suspendió la exportación de cereales (que sirven también para nutrir al ganado) cuyos precios inmediatamente subieron un 45%. Ese aumento repercutió en los alimentos: pan, carne, leche, pollo... Provocando, a partir de diciembre de 2010, el mayor incremento de precios alimentarios desde 1990. En el mundo árabe, una de las principales regiones importadoras de esos productos, las protestas contra la carestía de la vida se multiplicaron...

5. Social. Añádase a lo precedente: una población muy joven y unos monumentales niveles de paro. Una imposibilidad de emigrar porque Europa ha blindado sus fronteras y establecido descaradamente acuerdos para que las autocracias árabes se encarguen del trabajo sucio de contener a los emigrantes clandestinos. Un acaparamiento de los mejores puestos por las camarillas de las dictaduras más arcaicas del planeta...

Faltaba una chispa para encender la pradera. Hubo dos. Ambas en Tunez. Primero, el 17 de diciembre, la auto-immolación por fuego de Mohamed Buazizi, un vendedor ambulante de fruta, como signo de condena de la tiranía. Y segundo, repercutidas por los teléfonos móviles, las redes sociales (Facebook, Twitter), el correo electrónico y el canal Al-Yazeera, las revelaciones de WikiLeaks sobre la realidad concreta del desvergonzado sistema mafioso establecido por el clan Ben Alí-Trabelsí.

El papel de las redes sociales ha resultado fundamental. Han permitido franquear el muro del miedo: saber de antemano que decenas de miles de personas van a manifestarse un día D y a una hora H es una garantía de que uno no protestará aislado exponiéndose en solitario a la represión del sistema. El éxito tunecino de esta estrategia del enjambre iba a convulsionar a todo el mundo árabe.

Visto en: Fuerteventrua Limpia

viernes, 11 de febrero de 2011

Bengalas y fuegos artificiales en la plaza Tahrir para celebrar la salida de Mubarak

Euforia en Tahrir
Fuegos artificiales en la noche de El Cairo en la que se ha conocido que el presidente Mubarak abandona el poder. 
(Andre Pain / EFE)
Mubarak ha cedido el poder al Ejército. Mohammed Hussein Tantawi, ministro de Defensa, asume el liderazgo del país.

Minutos antes, el secretario general del partido gobernante renunciaba a su puesto porque "Egipto necesita nuevos partidos".

La plaza Tahrir, epicentro de las protestas, se convierte en una fiesta.

Ver en: 20minutos.es

En directo desde Al Jazeera English: Live Stream - Watch Now - Al Jazeera English

domingo, 6 de febrero de 2011

¿Dónde han ido a parar los islamistas? por Olivier Roy* en ElPais.com

La novedosa peculiaridad de la primera revolución popular pacífica capaz de derrocar una dictadura en el mundo árabe ha consistido en que no ha tenido nada que ver con el islamismo.
En las sucesivas manifestaciones en las calles, no se invocó un Estado islamista, ni los manifestantes se pusieron sudarios blancos frente a las bayonetas, como en Teherán en 1978. Ninguna referencia a la sharía ni a la ley islámica. Y, lo más sorprendente, ningún "¡abajo el imperialismo de Estados Unidos!". El odiado régimen era percibido como indígena, como el resultado del miedo y de la pasividad, y no como la marioneta del neocolonialismo francés o norteamericano, a pesar del refrendo que había obtenido por parte de la élite política francesa.

En vez de ello, los manifestantes pedían libertad, democracia y elecciones con pluralidad de partidos. Dicho sencillamente, querían verse libres de la cleptocrática familia gobernante ("¡dégage!", o sea "¡despeja!", ha sido la popular expresión francesa utilizada como consigna).
...
¿Han desaparecido los islamistas?

No. Pero, al menos en África del Norte, muchos de ellos se han convertido en demócratas. Es verdad que grupos marginales han seguido la senda de una yihad global y nómada, y que vagabundean por el Sahel en busca de rehenes, pero no cuentan con el apoyo real de la población. Esa es la razón por la que se han ido al desierto.
...

Articulo completo en:
¿Dónde han ido a parar los islamistas? · ELPAÍS.com

* Olivier Roy, profesor en el Instituto Universitario Europeo de Florencia, es autor de Holy Ignorance y The Failure of Political Islam. Traducción de Juan Ramón Azaola.

viernes, 4 de febrero de 2011

EGIPTO PIDE CAMBIOS

Egipto debe garantizar la seguridad 
de la sociedad civil.


Activistas de Amnistía Internacional, 
detenidos por la policía egipcia.


Millares de personas se han sumado en los últimos días a las manifestaciones contra la pobreza, los abusos policiales y la corrupción que vienen celebrándose en todo Egipto. © Nour El Refai/Demotix
Actualizado: 3 de febrero.
Dos delegados de Amnistía Internacional han sido detenidos en El Cairo después de que el Centro Legal Hisham Mubarak fuera tomado por la policía militar en la mañana del 3 de febrero. Ambos han sido conducidos a algún lugar desconocido de El Cairo junto a otros activistas. Amnistía Internacional desconoce su paradero actual.

Nuestros compañeros y el resto de activistas deben ser puestos en libertad inmediatamente y en condiciones de seguridad. Su seguimiento de la situación de derechos humanos en Egipto debe poder llevarse a cabo sin temor a ser hostigados o detenidos.

Además de estas detenciones, los disturbios relacionados con las manifestaciones siguen siendo un grave motivo de preocupación. Parece ser que en los acontecimientos de los últimos días el ejército estaría incumpliendo su compromiso de proteger a los manifestantes pacíficos. El equipo de investigación de Amnistía Internacional desplazado hasta Egipto ha sido testigo de agresiones contra manifestantes pacíficos por parte de simpatizantes de Mubarak, agresiones cometidas ante la pasividad de la policía.

Estos hechos indicarían que parte de esta violencia está orquestada por las autoridades egipcias para forzar el fin de las protestas antigubernamentales, recuperar el control y aferrarse al poder ante la exigencia pública sin precedentes pidiendo reformas políticas.


Las autoridades egipcias deben responder a la violencia organizada que se está viviendo en las calles y deben garantizar la libertad y la seguridad de todas aquellas personas que quieren manifestar públicamente sus opiniones o trabajar en defensa de los derechos humanos. Además, aquellas personas detenidas sin cargos reconocibles internacionalmente deben ser puestos en libertad de forma inmediata, y bajo ningún concepto deben ser víctimas de malos tratos.

Es el momento de que las autoridades egipcias demuestren un auténtico liderazgo respondiendo a la violencia, investigando las muertes causadas por los disturbios y garantizando los derechos humanos de la sociedad egipcia que se manifiesta pacíficamente. Egipto se está moviendo y pidiendo cambios, ayúdanos a ponerlos en marcha sin que se que se pongan en peligro vidas humanas.
¡Actúa!